Cuidar anticipando

Prevención y revisión

Porque el mejor tratamiento es el que nunca hay que llegar a hacer.

Chequeo general

Revisamos que todo esté correcto, tengas síntomas o no.

  • Historia clínica guiada por los síntomas o su ausencia.
  • Signos de alarma, como el sangrado por la orina.
  • Exploración física y ecografía, si procede.
  • Analítica dirigida: función renal, análisis de orina, PSA y función hormonal, según las necesidades de cada paciente.
Ejemplo

Prehabilitación

Y si hay que llegar a alguna intervención, es mejor llegar «fuerte» para que los resultados y la recuperación sean mejores.

  • Valoración del punto de partida: capacidad física, hábitos y necesidades.
  • Actividad física adaptada a tu situación y tus objetivos.
  • Hábitos de vida: alimentación, descanso y cuidado diario.
  • Preparación y autonomía: conocer el proceso y tu papel en la recuperación.
Ejemplo

Rehabilitación

Medidas conductuales y de estilo de vida para optimizar la recuperación de cualquier proceso quirúrgico, accidente o problema de salud.

  • Valoración de la recuperación: evolución, dificultades y necesidades.
  • Recuperación de la funcionalidad y de las actividades cotidianas.
  • Hábitos y medidas conductuales adaptados a cada fase del proceso.
  • Seguimiento y autonomía: objetivos progresivos para recuperar calidad de vida.
Ejemplo
Chequeo general

«Llevamos el coche a la ITV de manera anual y tú eres mucho más importante que tu coche…»

Prehabilitación

«La mejor manera de que la rehabilitación funcione es no tener que hacerla nunca porque ya la hacías antes».

Rehabilitación

«Una intervención no termina con el último punto del cirujano, sino mucho después; recuperar funcionalidad es vital para la calidad de vida del paciente».

Un mismo enfoque para las tres líneas de trabajo

Chequeo general · Prehabilitación · Rehabilitación

Personalizado, adaptado a tus necesidades particulares

Chequeo general · Prehabilitación · Rehabilitación

Buscando tu autonomía

El médico te diagnostica y receta, pero tú tendrás que hacer tu parte: nuestra salud es nuestra responsabilidad individual por encima de todo.

¿Hace tiempo que no te haces una revisión urológica?

De la idea a tu día a día

Tres ejemplos para reconocerte

01 · Ejemplo

Chequeo general

Tienes 51 años y nunca has ido al urólogo. No sabes si tienes que ir, pero quieres tomar responsabilidad sobre tu salud.

Pides cita. En la consulta explicas qué te ha llevado a dar el paso.

Hablamos de tu salud. El urólogo pregunta por antecedentes, síntomas y signos de alarma.

Pruebas según tu caso. Se indican análisis y pruebas de imagen cuando convenga.

Revisamos los resultados. Te haces las pruebas y, en este ejemplo, las revisamos la semana siguiente. Todo está correcto: respiras tranquilo.

Te llevas un plan. Indicaciones personalizadas de seguimiento, medidas para mejorar tu funcionalidad urológica y prevenir problemas futuros.

«Sabes que todo está bien y lo que tienes que hacer».

Ilustración de un paciente conversando con un urólogo durante una revisión preventiva.
Chequeo general · Escuchar, valorar y planificar.
02 · Ejemplo

Prehabilitación

Vas a ser intervenido por síntomas urinarios. Te cuesta orinar, te levantas por la noche y los tratamientos médicos solo han ayudado parcialmente.

Revisamos lo que te ocurre. Has tenido un par de infecciones que han necesitado antibiótico.

Individualizamos tu caso. Valoramos en consulta tu situación y la intervención prevista.

Preparas la zona. Te indicamos ejercicios y medidas adaptadas para fortalecer la musculatura y trabajar las estructuras de soporte y los esfínteres.

Llegas mejor preparado. Incorporas esas medidas antes de la intervención, con las indicaciones de tu equipo.

Buscamos una mejor recuperación. El objetivo es favorecer los resultados y una recuperación más corta.

«No esperas a la intervención para empezar a cuidarte».

Ilustración del paciente en una postura de ejercicio, acompañado de una profesional durante su preparación física.
Prehabilitación · Preparación y trabajo del suelo pélvico.
03 · Ejemplo

Rehabilitación

Ya te han intervenido. Orinas mejor, pero aún notas molestias, algún escape o inseguridad al volver a tus actividades habituales.

Explicas cómo te encuentras. En la revisión comentas qué ha mejorado y qué sigue limitando tu día a día.

Valoramos tu evolución. El urólogo revisa la recuperación y las necesidades concretas de tu caso.

Recibes un plan adaptado. Ejercicios, medidas conductuales y hábitos adecuados a la fase en la que estás.

Retomas tu actividad paso a paso. Sigues las indicaciones y ajustamos el plan según tu evolución.

Recuperas funcionalidad. Trabajamos para que vuelvas a tus rutinas con más confianza y autonomía.

«El objetivo es recuperar tu vida cotidiana, más allá de la intervención».

Ilustración del paciente tumbado con rodillas flexionadas, acompañado de una profesional, con una representación conceptual de anillos de fibras musculares activándose.
Rehabilitación · Recuperación y trabajo del suelo pélvico.

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Resolvemos tus dudas

Preguntas frecuentes

Información clara para tomar decisiones de salud con tranquilidad.

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¿Cuándo conviene acudir al urólogo?

Una revisión preventiva permite valorar el riesgo individual antes de que aparezcan síntomas y establecer un seguimiento personalizado.

¿Un PSA alto significa cáncer?

No necesariamente. Debe interpretarse junto con la edad, evolución, antecedentes y otras pruebas, evitando conclusiones basadas en una cifra aislada.

¿La consulta permite una segunda opinión?

Sí. Revisamos de forma integrada informes, imágenes, analíticas y opciones para ayudarte a decidir con toda la información.